La vida útil de un colchón es de diez años

Los españoles cambian sus colchones cada 12,6 años de media, mientras que países como Austria lo hacen cada 8

Los fabricantes de colchones españoles como Asppenrecomiendan renovar el colchón de un hogar cada diez años como máximo. Son muchos los factores que intervienen en su envejecimiento (la higiene del producto, la superficie sobre la que está colocado, el índice de masa corporal del usuario…) y que condicionan su vida útil. Sin embargo, en líneas generales, puede afirmarse que este debe sustituirse cada década.

La apariencia externa del producto no garantiza que sus condiciones sean las correctas. Con el tiempo, los materiales que lo componen se degradan hasta la pérdida parcial o total de sus cualidades. Así, al desgastarse sus resortes, la superficie tiende a hundirse en ciertas zonas y deja de ofrecer un soporte adecuado, lo que puede traducirse en incomodidad, en una menor calidad del descanso y en la aparición de dolores musculares o articulares.

Colchón de AsppenLas condiciones higiénicas del colchón, por su parte, también aquejan el paso del tiempo y este se vuelve vulnerable a la aparición de ácaros; aunque la protección es mayor si el producto tiene un certificado de tratamiento anti ácaros como el del tratamiento Sanitized.

colchonmargenCambiar de colchón

Cuando un colchón ha llegado al final de su vida útil porque está deformado, porque ha perdido firmeza o porque sus condiciones higiénicas se han visto deterioradas, es conveniente que se sustituya. Lo más importante en su elección es atender a que sus características se adapten a las necesidades físicas de cada persona para evitar dolencias lumbares, dorsales o cervicales.

Según un estudio realizado por EBIA (European Bedding Industries Assosiation), los españoles son los europeos más reticentes a la hora de renovar su colchón, lo que hacen, de media, cada 12,6 años. Además, de la investigación también se extrajo que un 20% de la población española cree que un colchón se puede usar durante 20 años y que un 68% lo cambia solo si su desgaste es evidente a simple vista.
En el otro extremo se sitúan países como Austria y Holanda, que realizan la sustitución cada 8,2 y 9,6 años, respectivamente.

asppen_peqCalidad e higiene del colchón

Pese a que la degradación de las condiciones estructurales e higiénicas de un colchón es inevitable, la condición de sus materiales determinará su mayor o menor vida útil. Los certificados de calidad y de tratamientos de higiene, anti ácaros y contra sustancias nocivas, como las etiquetas ‘Confidence in textiles’ y ‘Sanitized’ – con las que cuentan los productos de Asppen – garantizan que las cualidades iniciales del colchón se mantendrán por más tiempo que aquellas presentadas en colchones de baja calidad.